El Corin, segunda parte

publicado en: Relatos | 1

Después de escribir el relato de ayer, El Corin Tellado,  creemos conveniente en 3CONDONS hacer otro pero visto desde la otra perspectiva.

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El Corin, 2ª Parte by 3condons

Se encontraba tumbado absorto en sus pensamientos escuchado música, esa que le gustaba tanto, cuando sonó un mensaje. Se incorporo un poco para coger el móvil y leyó: Ya la tiene, la ha recogido hoy.

Se volvió a tumbar, bajo el volumen de la música, se dispuso a hacer una llamada. Cuando descolgaron, tan solo digo: Juan, te acuerdas de lo que estuvimos hablando tiempo atrás?, ha llegado el momento, arreglalo todo que cuando llegue a la base, te digo lo que llevo en mente y llamas. Hablaron un poco más sobre el trabajo y colgó.

Se estiro en su litera, dio volumen y se le dibujo una sonrisa algo picara, por todo lo que iba acontecer. Todavía recordaba el día, que se presento en las oficinas centrales, la conversación que mantuvo con su jefe. Rara vez había acudido allí en los 15 años que llevaba trabajando para él, esta había sido la única vez que le pedía tal locura, y más por una mujer.

Se encontraba algo intranquilo, y sin poder evitarlo visualizo aquel momento. Como se le pasaron dos aparcamientos, de lo nervioso que estaba, dado que todo dependía de la respuesta de su jefe, como subió las escaleras hasta llegar al despacho, llamo a la puerta, se oyó un, adelante y entro, se quedo un poco mas atrás de la mesa mirando a Juan, cuando este el insto a que se sentara.

Algo va mal, Roberto? Mientras se sentaba en aquel butacón que odiaba por los brazos tan estrechos, los cuales se le clavaban tan incómodamente en sus muslos. A Cristina, la secretaria seguro que le sobraba medio butacón, pero a él no.

No sabia ni como empezar, a lo que digo: Hay una mujer….. Su jefe le sonrió, y se hecho para atrás en su sillón, cuéntame que si estas aquí, es porque algo importante quieres decirme. Prosiguió, hace ya un tiempo, unos meses nada mas, que hay una mujer que se esta preparando para ser chófer, no es novata, pero como si lo fuera, dado que hace mas de diez años que no se dedica a la rosca, pero le gusta con una pasión desmedida. Quiero que su primer viaje lo haga conmigo, un viaje corto de esos que hacemos al norte.

Hubo un pequeño silencio, su jefe con esa voz ronca tan característica, le digo: Roberto pensaba que te gustaba mas ir solo, no llevar un segundo conductor, y los viajes mas largos. Sabes que habría que darla de alta en la seguridad social y pagarle, no? Porque sin contrato, no puede ir contigo ni con nadie, seria una irresponsabilidad por tu parte y nuestra parte si ocurriera algo, que no deseamos tales desgracias para ninguno de vosotros.

Lo se, espeto. Sabes que no soy hombre de vicios, creo que no he dado problemas en todos los años que llevo contigo, que te parece si, de mis kilómetros la das de alta solo por los días que dure el viaje, mas lo que le corresponda de sueldo + dietas? Lo había pensado todo, tantas horas solo daba para pensar en todo.

Bueno veo que lo tienes todo calculado, y cuando quieres que se haga efectivo? Pues, dependo de ella, tengo un amigo que me va informando de como van sus progresos, porque francamente yo no hablo con ella, es una persona completamente opuesta a mi, un alma libre, impaciente y loca, no deseo que una vez lo tenga todo listo, se vaya con cualquiera y se puedan aprovechar. Por ello estoy aquí. Juan se sonrió y asintió con la cabeza, si así lo deseas, así sera, pero necesitaremos sus datos, para toda la documentación.

Eres socio de la federación, no? Por lo que tengo entendido, allí se sacara el cap, porque lo que tendrán  su documentación integra, en mi ultima renovación, rellenamos un formulario, y nos indicaron que algunas empresas del sector buscaban chóferes allí. Tal vez, indicando su nombre de pila y apellidos, te puedan dar su ficha, no?

Vale, vale, avísame cuando tenga el cap, y llamare a la federación para tener sus datos, y prepararemos la documentación, mas, me haces saber cuando lo quieres llevar a cabo, sabes que viajes al norte hacemos todas las semanas. Sin mas, se estrecharon la mano y salio del despacho con una sonrisa victoriosa.

Estaba entrando ya en la base, aparco en la campa y entro en la caseta, allí se encontró a Juan y a otro compañero. Después de los saludos pertinentes, le digo a su jefe, llámala. Pero no le indiques que soy yo el primer conductor, se claro y conciso, porque no se lo va a creer, es muy desconfiada.

Descolgó el auricular y marco.

Buenos días, Noelia Martinez Solano por favor, mi nombre es Juan le llamo de Transalma y le ofrezco un trabajo eventual con segundo conductor, por 3 días. Esta trabajando en estos momentos? Soy socio de la federación y allí me dieron sus datos para ponerme en contacto contigo. Me informaron de su situación que hace una década que no conduce camiones , cuente que este viaje seria para romper mano, le ofrecemos contrato por la duración del viaje + sueldo según convenio + dietas. Se que no dispone de vehículo propio para trasladarse hasta nuestra base en Almansa, por lo que alguien debería traerla, dado que no disponemos de nadie que pudiera recogerla.

Pasados unos minutos, prosiguió, hagamos una cosa si te quedas mas tranquila, dale este numero de teléfono a tu primo y que me llame. Así saldrás de dudas y confiaras en lo que tu primo te diga. Te parece? Acto seguido colgó el auricular.

Roberto, novata novata, no sabe ni usar la tarjeta del tacografo, tu sabes bien lo que vas hacer? Si, contesto contundente. Recibió en ese instante una captura de pantalla de Raul, el primo de ella, con el que previamente había hablado, era su cómplice en este desaguisado.

Sono el teléfono: Nano, en tus manos esta convencerla, dile que coga un mochila con  ropa para dos días, y un saco, también una chaqueta que abrigue que por arriba hace mas fresco que por aquí. Ok? Mas tarde te llamo. Y gracias.

Ahora cuando vuelva a llamar, queda para que aquí sea ya de noche, y apagaremos las luces de la campa, para que no reconozca el camión. Al rato sonaba el teléfono, aceptaba el trabajo y entre risas Juan le indicaba la dirección de la base mas el día y la hora, las 19 horas.

Llego el día, no estaba nervioso pero tampoco estaba calmado, después de comer se bajo al bar a por el café y hablar un poco con los amigos, esta vez los vería antes de lo habitual, dado que en unos días estaría de vuelta.

Quería pillarla por sorpresa y en su terreno, no donde habitualmente se veían. Que viera que él también era alegre y jovial, no el hombre agrio que de vez en cuando la saludaba por educación, donde cuando coincidían ella se paraba en seco, quería que se mostrara tal cual era, como alguna vez la vio de reojo haciendo el cabra con esa sonrisa siempre en su rostro, pese a todas las cosas que le habían sucedido no muy bonitas, las cuales se había enterado de casualidad o le habían contado amistades en común.

Entro, pidió y salio a la terraza al solecito a tomarse su café, saco el móvil del bolsillo y se dispuso para hablar por whatsapp con Raul.

– Nano, todo listo?

+ Si, en breve voy a recogerla y acudimos a la base, tu ya estarás allí, no?

– Si, saldré en un rato. Raul tienes que llegar de noche, noche, apagare las luces de la campa, y solo estará la bombilla de la caseta. Le voy a dar la vuelta al camión para que cuando lleguéis no lo reconozca, tan solo pueda ver el culo en la penumbra.

– No quiero que se de cuenta de nada. Te ha preguntado por el primer conductor?

+ No, nada. Si debe estar como un flan, contenta pero como un flan.

+ Roberto, menos mal que la ignoras que sino, y empezó a reírse. Veo que la tienes bien controlada, pese a parecer todo lo contrario.

– Nano no me seas, y mas risas. Sabes bien que ella es de volvo, y el que llevo lo reconocería enseguida. Mi intención es que no me vea hasta que no la tenga sentada a mi lado.

+ Para que no se pueda escapar?

+ Estas en el bar? Mi prima va hacia ahí a tomarse un café, me lo acaba de decir, te la vas a encontrar de morros, veas a ver que haces, nano.

– Si en el bar estoy, no te preocupes haré como siempre.

+ Cuídala y se buen maestro.

– De verdad te piensas que voy a dejar que le pase algo, después del lió que he montado?

En eso ella que llegaba, lo saludo con un simple hola y entro. Se quedo en la barra, con su mochila a la espalda, por un ratito y salio, para cuando ella salio, él ya se había ido, la visualizo mientras caminaba por la acera en dirección al coche.

Ya lo tenia todo listo, cuando recibió un mensaje. Estamos a diez minutos escasos, y como todavía no es de noche noche, he parado en la gasolinera a repostar y tomarnos un café.

Los vio entrar en la campa, bajaron del coche y se dispusieron a entrar en la caseta, esa misma donde él también se encontraba pero en otra habitación con la luz apagada a la espera, de que firmara. Oía como hablaban pero no escuchaba bien lo que decían. Hasta que Juan digo en un tono mas alto: Vamos a ver el volvo. Esa era la frase para indicarle que salían hacia el camión.

Salio un minuto después, y vio a los tres dirigirse hacia el lateral del volvo, iba Juan junto a ella mirando las ruedas y Raul unos metros mas atrás, justo en la puerta trasera se encontraba cuando lo alcanzo y le dio una palmada en el hombro al tiempo que le decía: Toma el agua, y se dirigió por el lateral contrario, cuando de camino a su puerta digo alto y claro: Venga niña, no lo mires tanto y sube, que te vienes conmigo.

Abrió la puerta, subió los cuatro escalones, se sentó y metió la llave en el contacto, al poco se abría lentamente la puerta contigua, ella empezó a dejar sus cosas a los pies del asiento, subió y se sentó, saco la cabeza y oía como Raul y su jefe le decían, venga que te lo vas a pasar pipa, vas arriba de un volvo, tu preferido de todos los tiempos, acto seguido  le cerraban la puerta, ella seguía mirando por la ventana, y oyó un unisono, buen viaje.

Ya la tenia donde quería, en su terreno. No sabia muy bien como terminaría aquel viaje y se volteo para verla, estaba inmóvil con sus cosas entre las piernas y sobre sus rodillas, cuando de repente volteo su cabeza hacia él y le dijo:

Tuuuuuuuuú? Pero si te he visto, como puede ser?

Él le replico: Si, yo. Te crees que solo tú tienes amigos que te cuentan las cosas, yo también. En serio pensó esa cabecita loca tuya, que iba a dejar que en tu primer viaje, te fueses con cualquiera, sabiendo lo decidida que estas desde hace tanto tiempo? Y ahora deja tus cosas en la litera, ponte el cinturón, que nos vamos.

FIN. 

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En conter que vos buic sansers. ?

Ahora si que si, nos vamos a Hannover, que la mente la tenemos inquieta. ????

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