Léeme…

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No hay nada mas excitante, morboso, estimulante,  provocador, que una persona tanto si es hombre o mujer, te incita la mente de tal forma que no puedes dejar de pensar, crear y hasta ver, situaciones de tal carga sexual, que  sucumbes al placer mas absoluto. 

LÉEME o FOLLAME LA MENTE by 3condons

Allí se encontraban, dando un par de vueltas inspeccionando quien estaba esa noche y quien no. Habían quedado en el parking, con un par de parejas  y una trans, la noche se preveía excitante. Tan solo oír trans ya se le iluminaron los ojos, como deseaba ser  locomotora  de aquel inusual convoy ferroviario, siempre se decía que debía ser la reostia, ser embestida por una polla bombeante caliente y buena, al tiempo que lo que tengas delante es a una mujer con sus tetas casi rozándome la cara, donde las pueda tocar e incluso besar o morder, según se diera. Mientras tanto, su compañero le daba también lo suyo al vagón del medio. También fantaseaba con ser vagón del medio, esa doble le apetecía, ya casi casi la quería hacer realidad, aunque bien sabia que se debían de dar los compañeros perfectos para tal cometido.

Sono un whastapp: Estamos al fondo a la derecha, Hemos echo corrillo con los coches. vosotros en doble fila. Cuando llegaron y entraron en aquel corrillo se sorprendieron al ver 4 colchonetas en el suelo, para estar mas cómodos les informaba una de las mujeres, que al igual que ella ya estaba semidesnuda,  preparadas para la batalla, iban a darles hasta en el carnet de identidad, cosa que no les disgustaba en absoluto.

Seguían de pie parte, otros ya tumbados, cuando noto como una mano le recorría de abajo hacia arriba por la cara interior de una de sus piernas, para deleitarse en su trasero. Mientras ella cogía de la camiseta a uno de los que tenia cerca, y lo empujaba hacia ella, para ir agachándose dispuesta a disfrutar, la boca se le hacia agua, quería polla y la quería ya, para ello habían llegado allí, para follar hasta la saciedad. Su compañero no le quitaba ojo, pero ella a él tampoco, quería o mas bien deseaba ver como se follaba a otras, había tenido muy pocas ocasiones de ver como alguien que la follaba de vicio,  se follaba a otras delante de ella, la ponía perra perdida.

Sumergidos en un mar de manos, brazos, piernas, besos, pechos, pollas, coños, estaban todos, disfrutándose sin importar quien, ni a quien. El gozo era tal que la lujuria dio paso al deseo y con el, a la pasión, donde no sabia muy bien, quien le besaba uno de sus pezones, quien le estaba comiendo el coño pero mal, y dejando de lado un momento a un chico que apareció allí, apartaba con su mano, esa cabeza que le estaba incrustando la nariz en su pubis, y eso dolía.

Busco con la mirada a su compañero y lo vio bien acompañado de 2 mujeres que le chupaban su miembro a dos bocas, como poder resistirse, ninguna en su sano juicio lo hubiera echo. Se incorporo y a gatas llego a donde el se encontraba, quería ser esa tercera boca que le faltaba, sabia que daba de si. capullo, tronco, huevos, así de simple. Allí se encontraba a cuatro patas al lado de su amigo cuando comenzaron a embestirla, de repente sus amigas no estaban y se encontraba chupándosela hasta tocarle casi la campanilla, buahhhh, le encantaba era poco, babosa a mas no poder, la saliva le caía entre sus tetas y por encima de la polla tan dura, caliente, que estaba mas que apunto, con el condón puesto incluido,  llamo a otra para que se le subiera, y lo rematara.

No sabia muy bien con cuantas había estado, solo quería beber un poco de agua, y recuperar líquidos, que había perdido bastante.

Se labo un poco con una toallita compacta, bebió, se encendió un cigarro y quedo apoyada en el lateral del coche, fumando y viendo aquella bacanal con la pantalla del cine como única luz, mas las miles de estrellas que se apreciaban esa noche.

Llego su amigo y le susurro al tiempo que la volteaba, me las he follado a todas todas, menos a ti,  te me has escapado esta noche en un sinfín de ocasiones, así que….. ven que te voy a dar lo tuyo. Quien podría resistirse a semejante insinuación, ella no. Como le gustaba que la cogiera de la cadera y embistiera a golpe seco, no necesitaba rapidez, notaba como cada centímetro de esa polla la rozaba al salir para volver a entrar una y otra vez,  mientras ella le cogía las trabillas del pantalón para indicarle  mas fuerte hasta el fondo y sin piedad, se estaba corriendo y no deseaba sacársela,  anhelaba gozarla hasta alcanzar el  clímax a la par.

Se habían ido  todos, ellos continuaban allí charrando,  decidieron ir a la otra zona, a ver que hay, se dijeron a la vez. Después de recorrerse alguna que otra zona, vieron un trailer en uno de ellos, y ella comenzó a relatarle entre risas, como el verano anterior, había un chico en su barrio,  muy callado o al menos a ella no le decía ni media, que llevaba un frigo, un volvo, el camión mas bonito que entraba de uvas a peras en el barrio, a ella le gustaba bastante, pero que no sabia como su mente cada vez que veía al pobre chico, se lo imaginaba empotrandola contra el frigo, lo que le costo quitarse esa secuencia de la cabeza, no lo sabia nadie. Con eso de que los calladitos normalmente, son los que mejor follan. A las pruebas me remito, y lo señalo con el dedo, mientras le sonreía le decía, nene bájate los pantalones que vuelvo a tener saliva. Se acoplo para semejante hazaña mientras el conducía despacito por aquel parquing, cuando paro el coche, alzo la vista y vio el frigo a su lado, su amigo dijo: Bájate que te empotro yo contra el frigo, porque ya le vale al muchacho.

Allí se encontraban, cuando de repente se abrió la puerta del trailer y un hombre les gritaba, que hacéis, no os da vergüenza? Medio en pelotas se subieron al coche y se fueron de allí entre risas. Mientras ella le decía: Caballero, nunca  me dice a nada que no… m’encanta.

 

FIN

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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